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Posts Tagged ‘psicologia’

A todos nos gusta recibir caricias, tocar y ser tocados, una mano, un beso o una palabra, o una frase que nos agrada y nos hace sentir bien. Es una necesidad fisiológica y emocional además de un estímulo placentero. Son algo así como el alimento que nutre nuestra vida emocional y afectiva, las necesitamos desde el nacimiento, ser abrazado, acariciado, abrigado, alimentado, alentado, elogiado, tenemos una enorme necesidad de reconocimiento, aceptación y contacto y esta persiste durante toda la vida. Nos vamos construyendo como personas forjando nuestra autoestima y sociabilidad. Y el vehículo que utilizamos para ello es la comunicación, tanto verbal como no verbal.

Diferentes estudios han demostrado que quienes durante su infancia no recibieron caricias de sus padres son más proclives a mostrar dificultades para dar o recibir afecto, a mantener una postura corporal rígida y a las limitaciones para expresar su emotividad y los niños que son amamantados y reciben masajes frecuentemente, de adultos son (generalmente) menos agresivos y más cooperadores, cariñosos y humanitarios.

Hay varios tipos de caricias, que se clasifican según cuatro criterios:

1. Por su influencia en el bienestar: adecuadas o inadecuadas

2. Por la emoción que invitan a sentir: positivas (un beso, un abrazo, frases como: “te quiero”, “me gusta tu trabajo” “comprendo”, “ya saldrá mejor”. o negativas Una persona aprieta los cachetes de un niño mientras le dice: “que lindo eres” o frases como: “gordita”, etc.

3. Por los requerimientos para darlas o recibirlas: condicionales “te quiero porque eres inteligente”, “feliz cumpleaños”, “no te quiero cuando te portas mal” o incondicionales “me gustas mucho”, “eres importante para mi”, “te quiero”.

4. Por el medio de transmisión: físicas (un abrazo es lo más utilizado, también está el beso en la frente o en la cabeza, tocar el cabello, agarrar las manos.), verbales (ya sea por medio de pocas palabras o frases más extensas: te quiero, eres muy especial, estás muy bonita, que amable eres, te queda bien esa ropa, eres muy inteligente, etc. ), gestuales (sonreír, aplaudir), visuales (mirar a los ojos con ternura) y escritas (escribir alguna frase de halago, enviar notas de felicitación, dar diplomas o constancias de agradecimiento.)

Cuando no tenemos CARICIAS positivas podemos buscar negativas, ya que esto es preferible a la ausencia de las mismas.

Los padres deberíamos brindar dosis diarias de caricias emocionales y físicas a nuestros hijos, necesitan ser acariciados, abrazados, mimados, mecidos y cogidos en brazos. Esto son encuentros de amor donde intervienen la ternura y la aceptación incondicional del niño. Esto los hará más seguros de sí mismos, estructurarán su autoestima y lo más importante, serán capaces de dar también a otros los estímulos que han recibido en su hogar.

A menudo los padres somos resolutivos en cuanto a las necesidades de higiene, alimento, orden y estudios de los pequeños. Raramente disponemos del tiempo prolongado de juego, de intercambio de miradas y de relajación que los pequeños requieren para sentirse amados y protegidos. ¿Cuántas horas al día dedicamos al mero acto de estar con ellos sin hacer nada más que jugar?  

Los niños comienzan muy pronto a recibir mensajes prohibitivos con respecto a su impulso natural a tocar, a explorar y conocerse a sí mismos y su entorno, a manifestarse espontáneamente. “No te toques” y “no toques a los otros”, van a ser dos mensajes grabados a fuego ya desde los primeros años de nuestra vida. Estas prohibiciones, procedentes de las personas queridas, que son los padres, van a influir de forma importante en la idea que el niño o la niña se va haciendo de su cuerpo, de las relaciones entre las personas y de lo adecuado o inadecuado de su comportamiento. Aquí es donde comenzamos a desconfiar de nuestro propio cuerpo y a avergonzarnos de lo que sentimos.

También es importante quien envía la CARICIA, si una persona a la cual estimamos o admiramos nos dice alguna frase gratificante entonces impacta más en nuestra autoestima que quizás si proviene de alguien que no es de nuestro agrado. Pero la caricia emocional es tan atractiva que si la recibimos de un desconocido también nos agrada.

¿Podemos identificar nuestra propia fuente de CARICIAS? Los niños encuentran su fuente de CARICIAS en el ámbito familiar y luego en el escolar. La forma de vida ha favorecido la incorporación a la escuela de niños cada vez más pequeños que no necesitan ser educados, sino criados con amor, con juego, con contacto corporal, con sonrisas y CARICIAS, con abrazos y fantasía, con cuento y exploración… Hasta los 6 o 7 años, un niño debería tener la posibilidad de aprender el mundo a través de juego, acompañado siempre de personas cariñosas que le ofrezcan seguridad afectiva y tengan en cuenta las emociones. Tanto en casa como en la escuela reciban lo que de verdad necesitan: una crianza amorosa.

A medida que nos hacemos mayores vamos aprendiendo a valernos por nosotros mismos, no necesitemos ya del calor y bienestar producido por la proximidad física de las personas que nos quieren y a las que queremos. Como si el contacto corporal no fuera ya necesario para nosotros.

Recordemos también que como personas no somos tan autosuficientes para no necesitar de los demás, por lo tanto seamos receptores entusiastas de las caricias emocionales y físicas, no las rechacemos.

Una buena idea podría ser comenzar por recuperar lo perdido. Re aprender a vivir nuestro cuerpo como un aliado, la caricia como algo valioso en sí mismo, intentando mantenernos en contacto con nuestros sentimientos y sensaciones. Intentarlo es haber comenzado a conseguirlo. Y merece la pena. Todos tenemos, niños, mujeres y hombres, mucho que ganar con este esfuerzo.

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L’AFA i LA COMISSIÓ PER A LA FORMACIÓ ET CONVIDEM A LA XERRADA – DEBAT QUE TINDRÀ LLOC EL PROPER DIJOUS DIA 12 DE NOVEMBRE A 2/4 DE 9 DEL VESPRE (20:30 h) AL MENJADOR – SALA D’ACTES, C. DE SANT PELEGRÍ – ESCALETES DELS CORRALS

Les relacions familiars: els diferents estats emocionals dels infants. A càrrec de LUCI VILLAGRASSA, psicòloga pel Centre d’Estudis de l’Esplai de la Fundació Catalana de l’Esplai.

Aquesta xerrada es proposa facilitar eines per prevenir i contenir conductes poc adients en el marc familiar i ajudar els pares i les mares a promoure les habilitats socials dels seus fills i filles a partir d’una educació més emocional.

Es tracta de fomentar el reconeixement mutu dels diferents estats i situacions en l’àmbit familiar, conèixer les conductes dels infants a partir dels seus estats emocionals i ajudar a normalitzar-les, així com reconèixer possibles situacions d’alerta i les opcions d’actuació més adients per a cada cas.

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